• Carne Fresca

       El bosque cantaba una bella canción mañanera. El piar de los pájaros coloridos otorgaba una cálida sintonía a las plantas que nacían alegres y frondosas. En la lejanía, un hermoso ciervo comía un aperitivo de la verde hierba. Sus delicadas orejas perseguían cualquier sonido que se moviese junto al viento que las acariciaba. Con sus ojos saltones, de largas pestañas, observaba su entorno, siempre al acecho de cualquier deprededador. Poco tiempo fue necesario para darse cuenta de que todo se encontraba en su más preciado orden. De un golpe seco, calló al suelo sin haber sufrido daño alguno. Una inesperada flecha, que recorrió el tiempo extremando la velocidad, había sido la causante de su fallecimiento. Sumamente rápida, la vampira se apresuró a ir hacia el cuerpo sin vida y sus afilados colmillos los clavó en la fina piel del animal. Chupaba con ansias su delicado cuello. Sus ojos empezaron a captar el negro natural que tenían y el amarillo con el que se bañaban, desapareció.
       -¿Por qué no has querido matarlo? -preguntó curioso Damon.
       -Mis colmillos introducen en la sangre un veneno mortal pero doloroso. No creo necesario que sufra cuando el filo de una flecha en la cabeza es una muerte más rápida -miró con tristeza el cuerpo del ciervo-. Tampoco es que me sienta orgullosa de haber quitado una vida -bajó su mirada mostrando pena.
       -No te sientas mal por eso, no puedes hacer otra cosa, los vampiros sólo os alimentáis de sangre... Y, de todas formas, no has sido tú quien lo ha matado -le animó para que no se sintiese culpable.
       Ella le miró y le hizo un gesto de agradecimiento. Se levantó y se limpió la boca.
       -Ahora, ya podemos ponernos en camino -comentó mientras observaba su alrededor. Parecía calcular el camino más corto.
       -¿Está muy lejos?
       -No, aunque tampoco cerca -dejó un instante a la reflexión-. Aún así es mejor ir por el camino más seguro antes que por el más corto -dicho esto, puso rumbo hacia el lugar desconocido para Damon.
       -Todavía no me has dicho tu nombre -solicitó él esa información. Esta vez sentía que debía tener un trato más cercano.
       -... Míara -contestó volviéndose hacia él. Y con un silencio arrollador siguió entre sus pasos.
  • 7 comentarios:

    1. Vaya si es compasiva esta vampira, hasta para alimentarse piensa en su presa,"veneno mortal pero doloroso" ¿Y por eso se abstenía?
      ¡Sí, yo tambien me muero por saber el nombre de sentimental vampira!

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      1. Como siempre, ¡¡Gracias Pavel por tu atención y por tus comentarios!! Aún queda aventura :) ¡¡Saludos!!

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    2. Por fin sabemos el nombre de la vampira... Incluso con los nombres, mantienes el misterio. Jaja.

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      1. ¡Muchas gracias! Espero que sigas envuelto de misterio con la novela. ¡Feliz día! Saludos :)

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    3. Que amable de su parte, tiene el más delicado cuidado con los animales. Que considerada, creo que ella me agrada.

      Besos

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      1. Míara es muy respetuosa con el mundo que le rodea. Aún así existe mucho misterio en su pasado como en sí misma.

        ¡¡Saludos!! ;)

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    4. Un sentimiento muy compasivo tiene Míara hacia la vida

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