• Las Apariencias Engañan...

        Los segundos parecían no existir. El mayor depredador que ha conocido el hombre estaba frente a las dilatadas pupilas de Damon. A pesar de tanta oscuridad, podía ver sus intenciones y oler su sed de sangre. Alzó su arco y apuntó al objetivo más próximo.
        -Tranquilo, no te van a hacer daño -intentó calmar su furia la vampira.
        -Eso ya lo veremos -contestó sin hacer caso a lo que ella le decía.
        La vampira empezó a mover las manos de una manera extraña y caminó unos cuantos pasos hacia el licántropo más cercano. Damon la observó estremecido porque no se fiaba de sus "animalitos". Entonces, ocurrió un hecho que nunca antes había visto. El licántropo amenó con delicadeza sus orejas y se inclinó en señal de reverencia. El otro hombre - lobo que miraba con atención a Damon hizo lo mismo. Pronto, ambos se calmaron y se tumbaron en el suelo.
        -¿Cómo lo has hecho? -preguntó sorprendido, Damon.
        -Con psicología. La mente es más poderosa que cualquier arma -respondió añadiendo una sonrisa. Se acercó a uno de ellos, se agachó y lo acarició con ternura.
        Era la primera vez que Damon veía un acontecimiento así, y más aún, viniendo de un vampiro. Bajó su arma y se acercó a ella despacio.
        -¿Qué clase de vampira eres tú?
        -No todos los que parecemos iguales lo somos -dijo, transportando en su mirada serenidad.
        De pronto, en la distancia, unos gritos turbulentos se escucharon en la oscura noche. Damon bajó las escaleras del establo tan rápido que a la vampira le costó por un momento reaccionar. Cuando salió se dio cuenta de que los gritos provenían de su pueblo.
        -¡Qué es lo que sucede! -exclamó la vampira con temor en su mirada.
        Damon echó la vista al establo y se horrorizó.
        -¡Eran tres! -gritó. Sin dar más razones, se perdió velozmente entre la vegetación.
        La vampira miró hacia el establo y vio uno de los collares de hierro destrozado en el suelo. Entonces, supo con toda certeza que uno de sus licántropos había escapado. Como una bala se lanzó  tras los pasos del humano para intentar que una desgracia mayor no sucediera.
  • 6 comentarios:

    1. Parece que sólo la vampira puede amanzarlos, sino siguen su propio instinto. ¿Por qué si no los tendría encadenados?

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      1. Todo tal vez no sea lo que parece en un primer momento. Aún queda mucho por descubrir. Un saludo ;)

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    2. ¿Donde esta el tercero?
      Ojala no le suceda algo...

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      1. Pronto lo sabras, Clau

        ¡¡Que sigas soñando con esta historia!! :)

        ¡¡Feliz día!!

        Saludos

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    3. Esta mujer vampiro ,está empezando a hacer pensar a Damon ,eso es muy bueno

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      1. Sí, digamos que Míara tiene un corazón y una actitud inpropia a su naturaleza...

        ¡¡Un fuerte abrazo y espero que sigas disfrutando de esta historia, soñadora!!

        Feliz día :D

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