• Un mundo para Pia, Parte I



         Antes… mucho antes de que mi mundo cambiara y me transformase en la persona que soy, tuve una vida. Una vida donde los besos no se regalaban, los corazones se cargaban de emociones y las palabras eran absorbidas por el alma. Antes… mucho antes… vivía sin saber que día tras día moría. Lloraba sin ser iluminada por la injusticia. Controlaba sin querer ser controlada. Entonces, antes… mucho antes de que mi mundo cambiara… ya estaba perdida sin saber que me había perdido. 


         – Dime, ¿estás nerviosa, Pia?
         La joven miró a su alrededor sin entonar palabras. Pensó en el tiempo que había estado esperando para que este día llegase. El despacho del señor Warren no parecía tan frío como hacía unos años atrás.
         – Deberías estar contenta. Te marchas a casa – el señor Warren intentó que se soltase y escogiese entrar en la conversación–. ¿Cómo te sientes?
         – Asustada… Emocionada –Pia se calló para dejar paso a un suspiro–. Supongo que feliz.
         – Bien –dijo el señor Warren levantándose y abandonando la silla que precedía. Se acercó a ella y le invitó a que cogiera su mano. Le ayudó a que se pusiera en pie–. Recuerda que la imaginación es sólo eso, imaginación.
         Pia le miró, esforzó una sonrisa y le abrazó.
         – Muchas gracias por ayudarme.
         – Ha sido un placer –le contestó con ternura.
         Después de la despedida, Pia se dirigió a la puerta del despacho y la abrió. Sin mirar atrás, salió y cerró con cuidado el cerrojo. Caminó por un largo pasillo blanco hasta llegar a un ascensor. Tocó el botón y respiró profundamente al leer las siglas que estaban talladas sobre la pieza metálica del interruptor (Hospital Psiquiátrico de Remphis). Mientras esperaba, los altavoces del centro se activaron y soltó una melodía que le era bastante familiar. Cerró los ojos e intentó no caer en la tentación de taparse los oídos. Al sonar el timbre de llegada del ascensor se creyó salvada. Se abrieron las puertas y se metió sin pensarlo. Dio un toque al número que marcaba la salida, pues deseaba abandonar cuanto antes ese lugar. La señal de que se abrían las puertas del ascensor hicieron que sus labios sonrieran con entusiasmo. Se alejó caminando rápido por el pasillo hasta llegar al mundo exterior. Cuando el aire refrescó su cara no podía creerse que algún día volvería a sentirse tan libre. Cogió mucho aire y lo expulsó enérgica. Al hacerlo, se sintió la mujer más feliz del mundo. Caminó unos metros y paró un taxi. Se subió en él, lista para dejar atrás las experiencias vividas en ese horrible hospital
         Tras unos cuantos minutos, Pia llegó al lugar donde una vez fue su hogar. Bajó la ventanilla del coche y se quedó mirándola pensativa. Su cara desprendió una oleada de misterio y no sabía cómo debía reaccionar. El conductor del taxi le apresuró para que se decidiera, parecía que tenía bastante prisa en esfumarse de ese barrio. Pia le pagó, abrió la puerta del coche y lo abandonó. Reflexionó durante unos segundos si debía traspasar la puerta que tenía delante o pasar el resto del día buscando un hostal donde sus recuerdo no pudiesen invadir sus sentimientos. Al final, avanzó hasta que pudo acariciar con sus dedos el manillar. Tragó saliva y decidió dejar atrás el pasado para saludar al presente. Abrió la puerta con sutileza y entró. Empezó a caminar por el pasillo, tocando con sus mano la pared verde que llenaba de polvo sus dedos. Hacía mucho tiempo que nadie entraba allí y lo entendía perfectamente. Se paró frente a un arco que invitaba a entrar a un creativo salón. Los asientos colgaban de cuerdas que salían de unas poleas fijadas a la pared. Se adentró en el salón arrastrando una mirada iluminada. Sus pies tomaron el control de su destino y caminaron hasta una humilde mesa de caña. Parecía intacta. Pia se arrodilló para coger un papel rugoso, bastante maltratado que había sobre la mesa. Se sorprendió al ver que en él no había nada escrito. Nadie había estrenado su piel blanquecina. La joven se sintió confusa, no lograba entender qué pudo haber ocurrido para arrastrar al infierno a una hoja en blanco. Entonces, decidió ponerse en pie y avanzar a las demás habitaciones de la casa. Sus ojos se abrieron y se echó la mano a la boca al descubrir que el resto de la vivienda estaba llena de papeles esparcidos por el suelo, y con la misma apariencia que el que tuvo en sus manos. Se apresuró en coger el más cercano a ella para intentar saber qué era lo que había sucedido. Todos estaban en blanco, salvo uno de ellos. Pia lo puso en el suelo e intentó estirarlo hasta ver con claridad el secreto que escondía. Leyó en alto: “Vin”; y frunció el entrecejo. ¿Quién era, Vin?. De repente, sus ojos empezaron a cerrarse y su mundo se nubló. Caminó tambaleándose hasta encontrar lo que parecía una habitación con una cama enorme. Se tumbó sin poder frenar al cansancio.


    http://www.hechosdesuenos.com/2015/07/un-mundo-para-pia-parte-ii.html



  • 10 comentarios:

    1. Un buen comienzo de historia. Me dajs con la intriga de saber más, de Pia, de esa casa abandonada, de los papeles en blanco, y esa única palabra...
      Un abrazo.

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      1. ¡¡Muchas gracias por tu comentario, María!! Muy atenta al blog donde los sueños descansan porque pronto la segunda parte de esta historia que te enamorará :)

        ¡¡Saludos y feliz día, soñadora!!

        Un abrazo :D

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    2. Me gusta la historia de pia me quede con ganas de mas deseando leerla entera ...

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      1. ¡¡Muchas gracias por el comentario, Cristina!! Esta semana muy atenta porque habrán sorpresas con "El mundo de Pia" :)

        ¡¡Saludos y bienvenida al blog donde los sueños descansan!!

        Un fuerte abrazo,

        ¡¡Déjate atrapar por los sueños, soñadora!! :D

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      1. ¡¡Muchas gracias por el comentario!! Atenta al blog porque muy pronto... Más sorpresas sobre "El mundo de Pia" :)

        ¡¡Saludos y feliz día, soñador/a!!

        Un abrazo :D

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    4. Respuestas
      1. ¡¡Muchas gracias, soñador/a!!

        Espero que su desenlace te haya gustado también :)

        Feliz día y un fuerte abrazo :D

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    5. ya de saber que Pia ha pasado por un lugar tan indeseado y querer borrar ese pasado la historia se ha puesto interesante ,

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      1. Espero que en la segunda parte de este relato te resuelva tus dudas, Monica :)

        ¡¡Feliz día y un abrazo fuerte, soñadora!! :D

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