• Hacia donde nos lleve el viento, Parte IV

     

         -En septiembre de 1954, en la plena luz de la vida, mi novio desapareció. Movilicé tierra y aire para encontrarle, pero todo esfuerzo fue en vano. Mis días se convirtieron en la rutina de un otoño que nunca se iba de mi corazón. Cuando pasaron unos años, mientras recogía fruta en un bosque, me tropecé con una bruja. Me contó que podía ayudarme a recuperar a mi alma gemela, pero que para ello tenía que hacer un conjuro bajo mi voluntad. Me ofrecí sin pensármelo ni una sola vez. En la celebración donde brotó el poder de su magia no faltaron las palabras que nunca olvidé: “Viajarás en el tiempo como la espuma del viento, dejándote arrastrar hasta encontrar a aquel que en otro cuerpo se reencarnará. Las almas gemelas se unirán, si las dos lo desean de verdad”
    Reyn tras escuchar su historia la observó atónito. Algo en su interior se había despertado, aunque no era capaz de entender el qué.
         -Así que… ¿El que está muerto soy yo? –preguntó con ojos llorosos.
         -No, no lo estás, Reyn. Vives en otro cuerpo porque el conjuro ha funcionado. La que está maldecida soy yo y tú eres el único que puede romper la maldición –desechó una lágrima de las pocas que le quedaban-. Está en ti decidir.

    La suave brisa del viento empezó a mover los maceteros de las plantas y -tan pronto como los segundos pasaban- comenzó a rugir con fuerza. La chica empezó a consumirse como polvo arrastrado una vez más.
         -¡Qué es lo que sucede! ¡No puedes irte ahora! –gritó, Reyn.
         -Tienes que sentirlo, Reyn… Tienes que sentirlo.
         El joven cerró los ojos, frunciéndolos con desesperación y escuchó los locos latidos de su corazón.
         -¡No te vayas, Mei! ¡No te vayas, Mei! ¡Te quiero! –exclamó cayéndole una lágrima de los ojos. 
         Escuchó al viento parar de soplar y, unos segundos más tarde, unas manos tocaron sus hombros.
         -Estoy aquí, Reyn… -dijo una voz conocida.
         Abrió los ojos y miró con atención su alrededor. Estaba en el mismo lugar, sin embargo, su vestimenta y la decoración del habitáculo no era la misma. Había retrocedido en el tiempo.
         -Reyn ¿Te sucede algo?
         Al mirar a su lado, asustada y confusa, la chica que desaparecía tras el silbo del viento le estaba mirando con ojos soñadores.
         -Mei… -comentó sonriente.
         -Has tenido una pesadilla. Te has quedado dormido –le confesó ella-. Han llamado del trabajo…     Tienes que partir de nuevo –expuso bajando la mirada.
          Reyn se acercó a ella, le subió el mentón y le sonrió.
         -No, no pienso ir.
         -¿De qué hablas? Es tu sueño. Siempre has dicho lo importante que es para ti. Navegarás y encontrarás tu lugar en el mundo, lo que tanto has deseado –se alejó hasta unas maletas y empezó a cerrarlas-. Vamos, déjate de boberías, no lo voy a permitir.
         Reyn fue hacia ella y la paró. La tranquilizó sin reprimir un beso.
         -Lo he visto.
         Mei estupefacta le dio un poco de temor preguntarle.
         -¿Qué has visto?
         -Créeme, sé lo que hago. No quiero alejarme de ti.
         -Pero, volverás. No dudes que estaré aquí esperándote… Toda mi vida lo haré.
         Reyn sonrió y pegó su cara con la suya.
         -¿Recuerdas lo que una vez me contaste sobre el viento?
         -Sí… -respondió mirándole fijamente-. Seré el aire que sople el camino de tu día a día. Seré como el viento que siempre respira, que nunca te abandona… Dejémonos arrastrar hasta donde nos lleve el viento –recitaron al unísono.
         -A mí me ha arrastrado hasta ti, Mei. Y de aquí nunca me moveré –sonrió mientras le tocaba los mofletes.
         -¿Y qué vas a hacer ahora?
         -No te preocupes, juntos todo es más fácil.
         Desde entonces, Mei y Reyn no dejaron de quererse. El tiempo pasó y sus almas siempre volaron juntas… Hacia donde les llevara el viento.           
             


  • 3 comentarios:

    1. Espectacular soñador, un final de ensueño!

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    2. GENIAL!!!! que bonito Tomas.. Es precioso.. Dos almas...............

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    3. me ha emocionado tu relato tomas ,fue tan fuerte lo que hace sentir que por un momento me deje llevar por el viento !! monica beatriz salinas

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