Nos convertimos en poesía



Tengo en mi mente los latidos de tu corazón,
Siento cosquillas en mi estómago,
Será que me ha arrastrado el viento,
O será que me has convertido en el aire que respiras,
Estuve a punto de no verlo,
Te busqué cuando te tenía justo delante de mí,
Me perdí con el mapa en mis manos,
Hasta que te dije que te amaba,
Así todo pasó...
Y ardió las sabanas frías con las llamas de nuestra pasión,
Despertamos al mundo a gritos,
Hasta perder la noción del tiempo,
Descubrimos que somos grandes luchadores,
Que somos iguales,
Que si tú muerdes,
Yo también sé morder,
Y nos hemos dado cuenta que lo que has empezado como un juego,
Ha terminado siendo nuestra poesía.
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